El otro día me preguntó un vendedor: “En seguimiento, si el prospecto no me contesta o me sigue dando largas, ¿después de cuantas llamadas debo dejarlo en paz?”
La mayoría de los vendedores que conozco (que no venden bien), tienden a vender empíricamente, al azar y por instinto. Tienden a quejarse de inventarios malos, clientes difíciles,