Rocío Morales pregunta a Graham

Hola Graham, buenas tardes,

Me dedico a la venta de aparatos para la sordera y mi esposo a la venta de autos; ambas cosas las encuentro similares en el punto de que son productos que no se compran todos los días y que para ello resulta indispensable adquirirlos bajo una buena asesoría; por eso, ¿será posible que me pudieras brindar alguna sugerencia en particular para mi actividad?; me podrías decir ¿cuál es la diferencia entre motivación y actitud? ¡Muchas gracias y felicidades.

Saludos.

Y Graham responde:

¡Hola Rocío!

Tus preguntas son excelentes, te contesto la segunda pregunta primero.

La diferencia entre la motivación y la actitud, es que la motivación es un sentir y la actitud es un estado mental. Por ejemplo un sentir podría ser el placer y un estado mental sería la felicidad.

La motivación (y la desmotivación) generalmente tienden a ser transitorias y temporales. Por ejemplo, un curso te puede motivar pero si tú no te sigues automotivando posteriormente, en poco tiempo se te acaba esa motivación.

La actitud es diferente, porque nace de tus creencias. Es algo interno, basada en tu cultura y en tu propia filosofía de como procesas mentalmente (positiva o negativamente) las cosas que ocurren en tu vida; a diferencia de la motivación, actitud es algo de alta duración y aguante.

Por ejemplo, una persona positiva puede estar rodeado de personas negativas y permanecer positiva a pesar de todo (y también viceversa.)

En referencia a tu primera pregunta, no me quedó claro si vendes aparatos para sordera al usuario final o a las tiendas que atiende a ese perfil de cliente.

La mayoría de vendedores que conozco, sin importar lo que venden, no practican, simplemente salen a vender con base a sus instintos, al azar y empíricamente, “echándole ganas”; a pesar de la preparación proporcionada por su empresa (misma que tiende a ser enfocado en lo técnico y en el producto, pero no necesariamente en como venderlo), el vendedor por su cuenta no practica como cerrar, manejar objeciones, negociar o presentar su producto, entre muchos otros ejemplos; no practica que va decir o que preguntas debe desarrollar. Es decir, no dedica tiempo específicamente a practicar previo a entrar a la trinchera. Al contrario, usa la trinchera como el escenario donde practica. Si te pones a pensar la trinchera curte, pero la práctica pule.

Dado eso en concreto: practica. Tu competencia probablemente no lo están haciendo.

Mucho éxito!

Graham

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